Y mírame, delante de este papel en blanco intentado que tu recuerdo no taladre mi cabeza cada vez que me paro a pensar sin darme apenas cuenta.
Tiempo es lo que querías? tiempo es lo que intento darte.
Quizás para que mi recuerdo también taladre tu cabeza? O quizás para que pruebes vivir sin mi?
Sea como sea y lo que sea, espacio y tiempo es lo que quiero darte aunque por las noches, solo en mi habitación, me resulte complicado, muy complicado, y evitar decirte que no puedo dormir si no es a tu lado.
No se como sonará; tal vez demasiado ficticio, poco personal o realista pero son las palabras que me salen cuando dejo de teclear y echo la vista atrás.
Mirar el teléfono esperando un mensaje o una llamada se ha convertido ya en un hábito para mi; contar los días que pasan sin estar a tu lado y el miedo que crece según pasan pensando que cada minuto nos separa.
Un viaje que quizá nunca llegará, una cena en la que faltara una copa, una silla solitaria frente a mi, una cama fría en invierno y poco caliente en verano, una butaca vacía en el cine, una sonrisa sin mirada de complicidad, largos paseos por alguna ciudad perdidos contigo tu prendida de mi brazo...
Muy dramático tal vez? No, es esta ahora mi realidad. Es echarte de menos a todas horas, envidiar a las parejas cogidas de la mano, imaginar cada día un presente y un futuro sin ti intentando creer en mi mismo y en lo que siempre me decías: que valgo más de lo que pienso. Pero sin ti, no puedo sacar esa fuerza escondida, sin ti, mis risas son auténticas farsas, mis salidas nocturnas una forma desesperada de encontrar a alguien que me haga olvidarte, ver películas mi manera de centrarme en otra historia que no sea la nuestra.
Tentaciones constantes rondan mi imaginación. Mandarte un mensaje de buenos días cada mañana para que no olvides que un tiempo atrás siempre eras tú quien los mandaba; alguna declaración de amor al estilo americano, rimpompante y hortera pero que arranque de ti una carcajada; pasar delante del colegio para comprobar que tu auto sigue ahí, que tu sigues ahí por muy lejos que ahora estés de mi... dejar pequeños detalles para que los veas nada más al llegar del trabajo... hacer uso de tu contestador cada día para recordarte que pienso en ti.
Pero todas esas “locuras” se esfuman con la misma velocidad con la que se van creando en mi cabeza. Al fin y al cabo, no servirían de nada y seguramente mi imagen y mi recuerdo se borrarían más rápidamente de tu memoria si así lo hiciera.
Somos así... hacemos difícil lo fácil muchas veces y perdemos a la gente que queremos por errores estúpidos, por falta de comunicación, de pensar que no sería posible un futuro juntos.
Como te dije, sigo estando sentado en ese banco de la estación, atiborrado de antibióticos y pastillas para el dolor de cabeza por culpa de una tonta sinusitis, pero sin moverme, paciente como una estatua esperando al tren que perdí hace unos meses pero del cual conservo aún el boleto...
Tiempo es lo que querías? tiempo es lo que intento darte.
Quizás para que mi recuerdo también taladre tu cabeza? O quizás para que pruebes vivir sin mi?
Sea como sea y lo que sea, espacio y tiempo es lo que quiero darte aunque por las noches, solo en mi habitación, me resulte complicado, muy complicado, y evitar decirte que no puedo dormir si no es a tu lado.
No se como sonará; tal vez demasiado ficticio, poco personal o realista pero son las palabras que me salen cuando dejo de teclear y echo la vista atrás.
Mirar el teléfono esperando un mensaje o una llamada se ha convertido ya en un hábito para mi; contar los días que pasan sin estar a tu lado y el miedo que crece según pasan pensando que cada minuto nos separa.
Un viaje que quizá nunca llegará, una cena en la que faltara una copa, una silla solitaria frente a mi, una cama fría en invierno y poco caliente en verano, una butaca vacía en el cine, una sonrisa sin mirada de complicidad, largos paseos por alguna ciudad perdidos contigo tu prendida de mi brazo...
Muy dramático tal vez? No, es esta ahora mi realidad. Es echarte de menos a todas horas, envidiar a las parejas cogidas de la mano, imaginar cada día un presente y un futuro sin ti intentando creer en mi mismo y en lo que siempre me decías: que valgo más de lo que pienso. Pero sin ti, no puedo sacar esa fuerza escondida, sin ti, mis risas son auténticas farsas, mis salidas nocturnas una forma desesperada de encontrar a alguien que me haga olvidarte, ver películas mi manera de centrarme en otra historia que no sea la nuestra.
Tentaciones constantes rondan mi imaginación. Mandarte un mensaje de buenos días cada mañana para que no olvides que un tiempo atrás siempre eras tú quien los mandaba; alguna declaración de amor al estilo americano, rimpompante y hortera pero que arranque de ti una carcajada; pasar delante del colegio para comprobar que tu auto sigue ahí, que tu sigues ahí por muy lejos que ahora estés de mi... dejar pequeños detalles para que los veas nada más al llegar del trabajo... hacer uso de tu contestador cada día para recordarte que pienso en ti.
Pero todas esas “locuras” se esfuman con la misma velocidad con la que se van creando en mi cabeza. Al fin y al cabo, no servirían de nada y seguramente mi imagen y mi recuerdo se borrarían más rápidamente de tu memoria si así lo hiciera.
Somos así... hacemos difícil lo fácil muchas veces y perdemos a la gente que queremos por errores estúpidos, por falta de comunicación, de pensar que no sería posible un futuro juntos.
Como te dije, sigo estando sentado en ese banco de la estación, atiborrado de antibióticos y pastillas para el dolor de cabeza por culpa de una tonta sinusitis, pero sin moverme, paciente como una estatua esperando al tren que perdí hace unos meses pero del cual conservo aún el boleto...

0 Comments:
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home